Enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica: la nueva cartografía de una enfermedad silenciosa

Enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica: la nueva cartografía de una enfermedad silenciosa

José A. Velarde-Ruiz Velasco

Departamento de Clínicas Médicas, Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara; Servicio de Gastroenterología, Hospital Civil de Guadalajara Fray Antonio Alcalde. Guadalajara, Jalisco, México

*Correspondencia: José A. Velarde-Ruiz Velasco. Email: velardemd@yahoo.com.mx

Fecha de recepción: 01-11-2025

Fecha de aceptación: 03-12-2025

DOI: 10.24875/CGM.M25000026

Disponible en línea: 03-02-2026

Clín. Gastroenterol. Méx. 2025;1(4):315-316

Contenido

Pocas transformaciones en la hepatología moderna han tenido un eco tan profundo como la redefinición del espectro de enfermedades hepáticas por depósito de grasa. Bajo la nueva denominación de esteatosis hepática (SLD, Steatotic Liver Disease) y su categoría metabólica central, la enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica (MASLD, Metabolic dysfunction Associated Steatotic Liver Disease), la comunidad científica ha reconocido no solo la necesidad de una mayor precisión conceptual, sino también la urgencia de construir un lenguaje que refleje la realidad clínica, epidemiológica y humana de esta condición. Este cambio no es meramente terminológico, sino que es la expresión de una mirada más amplia y lúcida sobre un problema que avanza silenciosamente en nuestros hospitales, consultas y comunidades.

En este número especial, la revista Clínicas de Gastroenterología de México convoca a una reflexión profunda sobre una enfermedad que, aunque conocida durante décadas, nunca había sido tan visible ni tan comprendida. La nueva nomenclatura inaugura un escenario que busca ser más incluyente, más claro y más útil para el paciente y para el clínico. Al revisar la evolución histórica de estos términos, desde sus primeras descripciones hasta la consolidación de la denominación MASLD, se evidencia un viaje académico y social, un tránsito desde la simplificación hacia la complejidad, desde lo descriptivo hacia lo verdaderamente explicativo.

La epidemiología contemporánea revela un paisaje inquietante, donde la MASLD se ha convertido en una de las principales cargas para los sistemas de salud de nuestros tiempos, especialmente en países como México, donde la convergencia entre obesidad, diabetes y síndrome metabólico potencia su expansión. Esta enfermedad, alguna vez considerada un hallazgo benigno, emerge hoy como un determinante de mortalidad, discapacidad y deterioro de la calidad de vida, actuando como un protagonista silencioso en la génesis de enfermedad cardiovascular y hepática avanzada.

El entendimiento fisiopatológico, por su parte, se despliega como un entramado fascinante y complejo. El exceso energético, la resistencia a la insulina, la inflamación persistente, la disfunción mitocondrial, la participación de la microbiota y los determinantes genéticos conforman un relato molecular que explica la extraordinaria diversidad de presentaciones clínicas y la progresión hacia fibrosis y cirrosis. En este relato biológico, el hígado aparece como un testigo privilegiado del metabolismo moderno, vulnerado por los mismos cambios que definen la vida contemporánea.

El ámbito endocrino añade una dimensión adicional de profundidad. Lo que antes se interpretaba exclusivamente como consecuencia de la resistencia a la insulina, hoy se reconoce como una red más amplia de alteraciones hormonales: ejes tiroideos, adrenales, gonadales y somatotrópicos que modulan, amplifican o mitigan el curso de la enfermedad. La MASLD se revela así como una enfermedad multisistémica, un cruce de caminos entre metabolismo, inflamación y regulación hormonal. La presencia inevitable de comorbilidad metabólica refuerza esta visión sistémica. De esta forma, la diabetes, la hipertensión, la dislipidemia y la obesidad no solo acompañan a la MASLD, sino que también la moldean, la intensifican y, en muchos casos, la determinan. Del mismo modo, el riesgo cardiovascular ya no puede concebirse como un desenlace distante, y debe verse como el horizonte inmediato de la evolución de la enfermedad, que exige herramientas de evaluación integrales y una intervención decisiva.

Este número especial también se detiene en el arte del diagnóstico, que incluye la exploración clínica, el laboratorio, la imagen y la evaluación de la fibrosis, los cuales convergen en un proceso que combina tradición, tecnología y juicio clínico. De todos es conocido que la medicina moderna se dirige hacia la precisión, y la MASLD no es la excepción; por ello, los biomarcadores, la técnicas de resonancia magnética cuantitativa y las herramientas no invasivas de estratificación transforman la manera en que identificamos y acompañamos al paciente. No podemos dejar de incluir en este numero el encuentro entre alcohol y disfunción metabólica, que adquiere un nuevo significado bajo el concepto de MetALD, que es un recordatorio de que la realidad clínica rara vez se ajusta a categorías rígidas. Otro capítulo imprescindible es el del carcinoma hepatocelular asociado a MASLD, una consecuencia cuya magnitud recién comienza a dimensionarse. Su epidemiología creciente, sus mecanismos de génesis en hígados incluso no cirróticos y sus peculiaridades diagnósticas representan algunos de los mayores desafíos de la hepatología contemporánea.

El manejo dietético vuelve a ocupar el lugar que siempre le correspondió: el fundamento terapéutico sobre el cual se construye cualquier intervención adicional. La pregunta ya no es solo qué dieta es mejor, sino que se añaden cómo adaptarla a cada paciente, cómo acompañarla y cómo convertirla en una herramienta duradera de salud.

En el terreno farmacológico, el panorama cambia de manera acelerada. Nuevos agentes, terapias combinadas, farmacogenómica y criterios actualizados de inicio terapéutico delinean una hoja de ruta que se aleja del nihilismo terapéutico que dominó décadas atrás. Finalmente, las intervenciones endoscópicas y quirúrgicas amplían el repertorio terapéutico para pacientes seleccionados, recordándonos que la MASLD demanda un enfoque interdisciplinario, en el que hepatología, endocrinología, nutrición, cardiología, psicología y cirugía dialogan para ofrecer soluciones integrales.

Este número especial aspira a ser más que una colección de artículos y busca ser un punto de inflexión, un testimonio del momento histórico en que la hepatología replantea sus fundamentos frente a una enfermedad que hoy define la salud de la población. La MASLD es una invitación a la reflexión profunda, a la práctica rigurosa y a la acción colectiva. Que estas páginas sirvan como guía, como inspiración y como recordatorio del compromiso de nuestra querida Asociación Mexicana de Gastroenterología con una medicina más precisa, más humana y más consciente de los desafíos del siglo XXI.